Reencuentro en Veracruz

Al principio de la novela Juan, refiriéndose a Missé, dice: “Juntos habíamos llenado los días con aventuras fascinantes” Esto ha vuelto a ocurrir de verdad; el rencuentro con mi viejo amigo Jordi, después de muchos años, me ha animado a escribir esta novela. Para mí, ha sido un desafío y una experiencia maravillosa que el tiempo valorará. More

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About Martín Roca del Teg

Escritor Español, autor de Reencuentro en Veracruz y Una aventura con mi nieto. Nace en mayo del año 1941, en el ceno de una familia de clase media, trabajadora y católica de Barcelona, España. Es el tercer hijo y el más pequeño de la familia Roca, José María (+), su hermano mayor y Victoria su hermana.

Convive en casa con su abuelo paterno, Don Martín Roca Massague. Mientras vive el abuelo, él era el número uno, era el jefe de la familia, la persona que orientaba, acompañaba, decidía y daba permisos en casa. Desde presidir la mesa, hasta indicar lo que se sembrará en el jardín. Poder absoluto del patriarca como era normal en la familia. La casa de Don Martín Roca Massague, el abuelo, era siempre el centro de reunión de toda la familia, para las ocasiones especiales como: Navidad, Reyes, la fiesta de San José, San Juan y toda fiesta que se celebrara en Cataluña. Puede decirse que la casa del abuelo paterno era el cuartel general.

El abuelo materno, Don Mariano del Teg Sonrosal, vivía a una cuadra de la casa de Don Martín Roca Massague, y se reunía con la familia un domingo sí y otro no porqué el otro se reunía con su otra hija.

Durante la infancia, Martín Roca del Teg gozó de la figura del abuelo, de quien adquiere los fundamentos de la religión católica. Como jubilado, el abuelo paterno compartía todo su tiempo con su nieto Martín y se dedicaba a contar historias y cuentos como parte de su convivencia. La obra que mejor contaba, dice Martín, era Ben Hur, situación que sin duda le preparó para alimentar un gusto sano por la lectura variada.

Su padre, Don José María Roca Massare, ingresa en 1915 a trabajar como aprendiz de mecánica y por las tardes estudiaba en San Pedro Claver, institución jesuita, para convertirse en director técnico (a lo que hoy se le llamaría un ingeniero). Fue una época muy difícil en la economía, desde finales de la segunda guerra mundial o sea desde 1944 hasta 1953 en España habían pocos recursos y alimentos pero mucho qué hacer en relación al trabajo. Por lo tanto, en ésta época Martín solo compartía con su padre los días domingos, debido a que el horario de trabajo de su padre era desde las seis de la mañana hasta las nueve de la noche con un tiempo muy corto para el almuerzo, cuando llegaba a casa a tomar sus alimentos. Por tanto, la figura del abuelo se conjugó con la figura del padre.

Su abuelo paterno, Martín, fue el encargado de la fábrica de papel “Smoking” y el abuelo materno, Mariano, trabajó en talleres de la RENFE, Red Nacional de Ferrocarriles de España. Su hermano José María (+), le llevaba once años y su hermana Victoria siete, por lo que no pudo alternar con ellos durante sus años de infancia. Fueron por tanto, los amigos del barrio y su relación desde la infancia, estupenda; amigos que siempre experimentaron la actividad de la gran escuela de la vida, que era la calle y que compartían en común.

Martín asiste al parvulario del Asilo de San Andrés por la mañana, allí aprende sus primeras palabras en castellano ya que su lengua materna era el Catalán. De pequeño pregunta a su madre: mamá ¿ Que vol dir estigues quiet? que quiere decir en castellano, mamá ¿Qué significa “estate quieto”?. Estas palabras eran las que Martín escuchaba constantemente de las monjitas en castellano. En casa de Martín, todos trabajaban en pro de la sociedad, su madre Carmen del Teg Gonzalvo, se dedicaba a ayudar con servicio social por las tardes. Su hermano mayor José María (+), hace el servicio militar obligatorio donde aprende el oficio de administrador. Su hermana estudia comercio y apoya a las “Hijas de María” como trabajadora social.

Su padre José María Roca, fue a la guerra de África en el año 1921, pues nació en el 1900. Conoce a Carmen pues eran vecinos desde que el abuelo Mariano iba a recoger a las hermanas Carmen y su tía Consuelo al colegio de monjas para llevarlas a casa en el fin de semana. José María las conoce de toda la vida y cuando decide casarse le pide a Carmen que le conceda el honor y así sucede.

Martín ingresa a la academia “Cultura de San Andrés” a hacer la primaria en doble jornada. Aprende mejor el castellano porque en casa, en la calle y en los recreos del colegio seguía siendo el Catalán la lengua en que se comunicaba con los demás. Luego inicia el Bachillerato en los “Padres de la Sagrada Familia de San Andrés” y al estar en tercero se traslada a vivir a Madrid porque trasfieren a su padre a la fábrica “Pegaso” de Madrid donde termina entonces los estudios en el “Instituto San Isidro de Madrid”.

El cambio de ubicación desde Barcelona en el colegio de sacerdotes de la Sagrada Familia a Madrid al instituto San Isidro fue tan grande que luego en su vida cualquier traslado se hizo fácil de manejar. Ir, entrar a clase, en fila, ordenado y callado en Barcelona a la desbandada anárquica que se sucedía en el Instituto de Madrid de los barrios populares de la capital española fue un cambio sustancial.

Martín decide estudiar para Marino Mercante, por su deseo desde la infancia de viajar y ver mundo sin enclaustrarse en un trabajo como vio hacer a su padre desde que contaba con 15 años de edad. Su ingreso fue en la escuela especial de Náutica y Máquinas de la marina mercante. En España las carreras de ingeniería no se impartian en las universidades sino en instituciones especiales con reconocimientos del Ministerio de Minas o de Agricultura que amparaban el título. Obtiene el título de “Jefe de Máquinas”. Para adquirir el título, dado las circunstancias que ingresó muy joven. A sus 19 años, Martín Roca del Teg ya se encontraba realizando prácticas para obtener titulo de “Segundo Jefe de Máquinas” , para lo cual debia de acumular 600 dias en singlaturas de 24 horas de navegación efectiva. Dependiendo del barco en el cual se prestaba servicio, ese tiempo podía variar entre dos, cuatro o seis años. Como tuvo suerte de hacer su primer embarque en barcos Petróleos de CAMPSA ,luego estuvo en CEPSA y REPESA, todas ellas, compañias petroleras, por lo cual lo logró tan pronto que en 1964 consigue el título de “Maquinista Naval”. Con CAMPSA, la base era la refinería de petróleo de Tenerife y distribuían gasolina, diesel, bunker a todas los puertos españoles conociendo desde Pasajes, Bilbao, Cádiz, Valencia, Barcelona, y otros. Tuvo la oportunidad de pasar a Refinería Española de Petróleos de Escombreras, S.A. REPESA, aprovechándolo pues los viajes eran de refinería de Escombreras Cartagena a puertos del Medio Oriente; Sidón, Trípoli y Banidas, donde cargaban el crudo de petróleo.

Luego del título de segundo jefe de máquinas, tiene oportunidad de embarcarse en Compañía Española de Petróleos, CEPSA, en el barco “Talavera” y este hacía viajes de Tenerife, Golfo Pérsico, Irán, Filadelfia Estados Unidos, Venezuela, Maracaibo, Tenerife. Los cuales transportaban crudo del lejano oriente a Estados Unidos quien regalaba una carga de crudo venezolano para el barco por el viaje. A este viaje lo llamaban “Viaje Triangular” se hacía en 59 o 60 días de los cuales solo 4 días se perdían en puertos contando el paso por el Canal de Suez y de regreso con el crudo tomaban combustible en Sicilia unas veces en puerto de Augusta o en el puerto de Siracusa, donde cargaban combustible para el petrolero en cuatro horas.

Al adquirir todos los días que exigía su título, se trasladó a la compañía Transatlántica en buque “Covadonga”, donde el viaje era Norte de España, Lisboa, Cádiz, Puerto Rico, Nueva York y viceversa. Nueva York, Veracruz, y República Dominicana con regreso a España. Hace solo un par de viajes debido a que le resultaba sumamente aburrido ya que después de su trabajo en maquinas debía colocarse uniforme para poder subir a cubierta porque esa era la norma oficial.

Se embarca en el barco PAN de la compañía Israelita de Navegación Ltd. ZIM del astillero de Haifa por 4 meses.
Cargando en puerto de Haifa hubo sabotaje en el barco y se quemó una bodega, por lo que regresa a España y se embarca en el “María René” armador griego, tripulación española. Cargaba azúcar en puertos de Brasil llevándola a Lataquia, Puerto Sirio. Al llegar a Safí, Marruecos desembarca y regresa a España por tierra, cruzando parte de marruecos vía Ceuta, la ciudad española que se encuentra en África.

En estos años de navegación en distintas compañías, una vez con CAMPSA, llega al astillero de la Unión Naval de Levante en Valencia por un mes. En REPESA también por el mismo período de tiempo llega al astillero Mata Gorda de Cáliz y en CEPSA también ocupa un mes de reparaciones. Para quien no esta familiarizado con la vida en los barcos, se trabajan tres turnos de guardia: Guardia A de 0:00 a 4:00 am / 12:00 a 14:00 pm; Guardia B de 04:00 a 08:00 / 16:00 a 20:00 pm ; Guardia C de 08:00 / 12:00 a 20:00 a 24:00 pm

La razón principal para ello es que las personas embarcadas no se encuentren en grupos de ocio. Lo máximo que se puede dormir seguido son siete horas entre guardia y guardia. El otro espacio de tiempo puede ser una hora extra o tus actividades personales. Martín ocupa de este tiempo dos horas a la lectura, donde cualquier tipo de literatura que cayera en sus manos era bienvenida tomando el hábito de leer como parte de su vida en los buques y viajes por el mar.

Cuando decide formar un hogar, dejar la mar, se embarca en España en el “Covadonga”, barco donde había estado de Oficial y ahora va de pasajero, y en cual tuvo que pagar su pasaje,para desembarcarse en Veracruz. Llegando a México, esta un par de días en este lugar y aborda Panamerican Air lines para la ciudad de Guatemala el 26 de septiembre de 1996.

El 11 de marzo de 1967, contrae nupcias con Blanca Armesto la novia que había conocido tomando café en uno de sus viajes en Madrid, hija de españoles pero residentes en Guatemala que estaba de visita en Madrid, con quien había llevado una relación epistolar por tres años. La vida laboral que realiza en Guatemala inicia con el trabajo de instalaciones agrícolas, industriales como bombas de agua, compresores y plantas eléctricas gracias a su formación técnica-mecánica, de jefe de máquinas puede ofrecer sus servicios como ingeniero mecánico.

Martín Roca del Teg, encuentra un anuncio de prensa para el puesto de Gerente de Producción en la empresa Fosforera Centroamericana, gana por oposición el puesto y se desempeña en él tres años y medio.
Después de tantos años trabajando en empresa, de la cual, según sus propias palabras, aprendió tanto, inicia a mirar el reloj para la hora de salida por lo que comprende que es hora de hacer un cambio. Un amigo francés le ofrece entonces el puesto de Jefe de Producción en una fábrica de textiles, con telares planos, donde tiene que aprender desde trama y urdimbre hasta lo que se refiere a la hilatura de algodón. Permanece un año exacto y al desear tomar sus vacaciones, tiene problemas con los dueños y se retira. intenta trabajar por su cuenta y emprende con una imprenta la cual con el terremoto de Guatemala en 1976 sufre daños parciales que destruyen parte de miles de cheques que se encontraba imprimiendo para el Banco del Agro, en ese momento ese pequeño detalle lo coloca en una difícil situación económica, intenta retomar el trabajo pero no le es posible. No sigue luchando con esta empresa porque las empresas medianas inician el proceso de crear su propia imprenta para abastecerse de estos productos, por tanto, se da cuenta de que su lucha sería mucha para salir adelante y desiste.

Consigue trabajo a través de un amigo en el Matadero en Producción, Exguapagra, como gerente de producción llegando a embarcar trailers de producto congelado y al vacío al puerto de Santo Tomás de Castilla con destino a Estados Unidos. Un amigo cercano puso un matadero de caballos en la cuidad de Buga en Cali, Colombia y lo contrata con un jugoso beneficio salarial; con condiciones diferentes el primer año y subsecuentes.

A partir del primer año de todo el beneficio extra le otorgaban un veinte porciento adicional. Al llegar al año, aprovechando desperdicios del Rastro, pone a funcionar un criadero de cerdos construyendo las porquerizas y prosperando. El amigo-dueño hizo cálculos y al llegar al año le da la indemnización a su esposa Blanca de Roca en Guatemala, y le retira del puesto. Acá se percata de que es necesario ser desconfiado en los contratos, aunque vengan de amigos. Si hubiera retrasado seis meses la crianza del cerdo hubiera sido diferente su labor y su futuro en Buga, Colombia.

Ya en Guatemala con una empresa de un grupo fuerte el cual quiere iniciar una nueva producción textil de polipropileno y compran la empresa en Austria, Martín trabaja codo a codo con técnicos austriacos gracias a lo aprendido en las empresas textiles en las que trabajó. La empresa Austriaca le ofrece trabajo por su conocimiento y experiencia proponiendole, al finalizar el montaje, que si deseaba trabajar para Austria. Sabiendo eso, pide nuevas condiciones para trabajar en “Sacotex”, la empresa Guatemalteca, la cual se niega a otorgar esa mejora por lo que a pocos días se embarca en la compañía “Del Monte”, mientras espera la propuesta de los austríacos los buques de “Del Monte” transportan banano refrigerado a catorce grados centígrados para que no maduren desde Centroamérica a Sudamérica.
A los tres meses, estando en Charleston, South Carolina, recibe una llamada desde Guatemala, donde su esposa le indica que debe comunicarse con la compañía Starlinger y Co., de Austria.

Acepta el contrato por palabra desde Guatemala, se va a montar los primeros telares de esta empresa en Brasil, en la ciudad de Manaos. El trabajo con esta empresa autriaca, consistía: Tener Base de Operaciones en la cuidad de Guatemala, recibía la orden por fax donde ir a trabajar y recibe un salario mensual fijo, y un plus por el trabajo extra en el país que corresponda.

En la segunda instalación “El Doret”, en Kenia, y hasta no terminar la instalación no llega a la sede de la empresa en Austria. Al llegar a Austria, el dueño de la empresa le indica que mientras trabaje para ellos siempre debe contar con un hotel de cuatro estrellas y donde no existe de cinco estrella por lo menos con mínimas comodidades. Porque, no debe permitir que la empresa para la cual trabaja le coloque en un hotel donde no tenga las mismas comodidades de casa.

Martín Roca del Teg, cumple todo pero en algunos sitios acede a permanecer en hoteles de menor comodidad pero nunca tuvo necesidad de nada.

Al poco tiempo, no solo montaba telares, sino también fabricas, “llaves en mano”, lo cual significa que llevaban todo el equipo para extrudir la cinta de polipropileno, tejer, hacer los estos a medida, cortarlos, imprimir a varios colores y empacarlos. A los pocos años, se inicia con la medida de laminar el saco de polipropileno. Todo en una empresa donde el dueño ponía el local, energía, agua, y Martin Roca solamente instalaba, preparaba al personal en su proyecto de montaje, proyecto de manejo se retira de la empresa cuando esta trabaja en un ochenta y cinco porciento de eficiencia.

Con esta empresa trabaja veintitrés años, en éstas condiciones, haciendo instalaciones en América, Europa, África y Asia. En América; estando en todos los países, en Europa; en Turquía y Portugal En África; Kenia, Nigeria, Burkinafasu, Camerún y Senegal. En Asia; Tailandia, Sri Lanka, Kuala Lumpur, Malasia.

Por dominar el idioma castellano y hacerse comprender sin problemas en el trabajo con el idioma inglés, cuando había montaje en América, era el único enviado a las ocasiones para hacerse cargo del montaje. Este trabajo termina a las seis de la tarde. La mayoría de los técnicos una vez llegado al hotel se juntaban a departir alrededor de una cerveza mientras Martín Roca del Teg utiliza su tiempo en la lectura de obras completas al azar.

A la fecha, Martín Roca del Teg se encuentra jubilado. Vive en la ciudad de Guatemala con su esposa Blanca y se dedica a escribir, a vivir y compartir con sus amigos en tiempos de solaz esparcimiento.

La trama de su obra se desarrolla en base a toda la experiencia adquirida en la vida laboral, durante sus viajes y las experiencias guardadas en su memoria de una vida plena y llena de satisfacciones.

Esta es la vida de nuestro escritor, Martín Roca del Teg.

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